Conviene adoptar, así sea por un tiempo, dietas y hábitos más naturales, que pongan a raya las toxinas.
Desde 1940 hasta la fecha, la industria ha producido alrededor de 87.000 nuevos productos sintéticos; 3.000 de ellos han sido incorporados a alimentos en forma de conservantes y emulsionantes.
Cada año las personas ingieren cientos de miles de kilos de comida que los contienen, eso sin contar con que, a lo largo de la vida, la gente se expone a toda clase de contaminantes: se estima que las personas consumen hoy en día cerca de 100 contaminantes más que hace 50 años.
La mayor parte de los alimentos, valga decirlo, están genéticamente modificados, aun cuando sus etiquetas no lo señalen. Solo en Estados Unidos se cultivan 70 millones de acres con semillas modificadas y 500 mil vacas lecheras son inyectadas con hormonas recombinadas.
Si a todo eso se suman los excesos a los que la gente somete al cuerpo durante las fiestas de fin de año, con el exceso de trago y comida, el consumo de cigarrillo y largas jornadas sin dormir, es natural que el cuerpo se resienta.
Por eso algunas corrientes hablan de la necesidad de darle una pausa al cuerpo y poner en práctica, en forma periódica, algunas medidas para desintoxicarlo.
Es importante saber, en primer lugar, que las toxinas son sustancias que tienen efectos perjudiciales en la función o en la estructura de las células; los daños que causan pueden ser mínimos o fatales, también pueden acumularse a través del tiempo.
El cuerpo tiene un sistema que le permite, por lo general, eliminar esas toxinas. Estas son destruidas, principalmente, en los riñones, en el hígado y en el intestino grueso. Pero si este sistema se sobrecarga, estas partículas tóxicas se acumulan y pueden llegar a afectar a todo el organismo.
Cuando estos órganos dejan de funcionar la medicina occidental recurre a medicamentos para mejorar su desempeño; otras disciplinas combinan ayunos, dietas, meditación y estímulo de la sudoración. Sin entrar a definir cuál método es mejor, es claro que hay algunas pautas sencillas que pueden llevarse a cabo para 'limpiar el cuerpo'.
1. Limite el consumo de alimentos conservados, tratados y enlatados, así como algunos lácteos procesados. Elimine por un tiempo definido (no menor a 30 días) toda alimentación que caiga en la denominación de comida chatarra, pues no tiene valor nutritivo y carece de fibra.
2. Aumente, por tiempos definidos, el consumo de frutas y verduras frescas, en lo posible cocinadas en la casa y sin ningún proceso industrial; consúmalas sin salsas o aderezos que contengan edulcorantes artificiales o glutamatos. Mejor dicho, prepárelas en la casa.
3. Beba agua pura. Cerciórese de que el agua que está consumiendo es lo más limpia posible. Hiérvala y recuerde que la mayoría de la que proviene del grifo puede contener contaminantes, como bacterias y residuos metálicos de tuberías viejas.
4. Incremente el consumo de líquidos: tome jugos recién hechos, pues ayudan a eliminar toxinas; de ser posible consuma caldo y purés de verdura, todo un día al mes; se dice que esto reduce la carga del sistema digestivo.
5. Pruebe el té, los de hierbas y el natural aumentan la micción y mejoran el tránsito intestinal. Con eso pueden eliminarse algunos residuos y bacterias atrapados en el intestino.
6. Si sufre de estreñimiento, trátelo. Incluya en su dieta fibra natural (frutas, verduras, legumbres, salvado, avena y linaza) y si necesita laxantes prefiera uno natural, como el psyllium; eduque el cuerpo para evacuar siempre a la misma hora.
7. El vapor siempre ayuda. Si le es posible, y durante un mes, vaya una vez por semana a saunas o a baños de vapor; estos ayudan a incrementar la frecuencia cardíaca, la sudoración y el metabolismo, con lo que se promueve, de paso, la eliminación de toxinas.
8. Descanse lo necesario. Ajuste sus horarios y haga un esfuerzo por adoptar la sana costumbre de dormir entre siete y ocho horas cada noche. El estrés libera toxinas en el cuerpo, por lo tanto la relajación equilibra el sistema nervioso y disminuye estos efectos.
9. No se exponga. Aunque a veces no es posible protegerse de la contaminación del ambiente, por su cuenta evite el uso, al menos durante un mes, de ambientadores, aerosoles y toda clase de productos para el cuerpo que tengan químicos en exceso.
10. No se automedique. Los fármacos no son inocuos. No los utilice a menos que sea imprescindible, es decir cuando un médico se los recete. Si ese es el caso consúmalos de acuerdo con las dosis y los tiempos recomendados.
FUENTE: ASOCIACIÓN COLOMBIANA DE SOCIEDADES CIENTÍFICAS.
CARLOS F. FERNÁNDEZSONIA PERILLAREDACCIÓN SALUD
Monday, January 5, 2009
Saturday, December 6, 2008
DERRAME CEREBRAL
Una aguja puede salvar la vida de alguien con comienzo de ACV (derrame cerebral)
Valen la pena 2 minutos de lectura
Una aguja puede salvar la vida de un paciente con principios de derrame...
Dicho por un profesor chino.
Guarda una jeringuilla o una aguja de coser para hacer esto - es un método no convencional para recuperar a alguien de un derrame cerebral.
Cuando vea que alguien es víctima de un derrame, manténgase calmado.
Independientemente de donde esté la víctima, no la mueva del lugar.
Cuando sucede el derrame, las venas capilares en el cerebro van gradualmente rompiéndose.
Si mueven a la persona las venas capilares se van a romper.
Si tiene en su casa una jeringuilla mejor. Si no tiene, puede utilizar una aguja de costura o un alfiler.
1. Caliente la punta de la aguja para esterilizarla y más adelante de un pinchazo en todos los dedos de las manos del paciente.
2. No hay puntos específicos en los dedos para acupuntura, sino que puede pinchar a 1 milímetro cerca de la uña.
3. Pinché hasta que la sangre comience a salir.
4. Si la sangre no comienza a salir, entonces presione con sus dedos.
5. Cuando todos los dedos comiencen a sangrar, espere algunos minutos y empiece a friccionar los lóbulos de las orejas del paciente hasta que se pongan rojos.
6. Pinche cada uno de los lóbulos de las orejas hasta que empiece a salir una gota de sangre de cada lóbulo.
Después de algunos minutos la persona comenzará a recuperar las facultades.
Espere hasta que recupere el estado normal y sólo entonces llévele para el hospital. Si es conducido apresuradamente para el hospital, el viaje turbulento va a hacer que los vasos capilares del cerebro se rompan.
'Aprendí a sacar gotas de sangre para salvar vidas a través de un doctor de medicina tradicional de la China. Se llama Ho Bu Ting. Tenía experiencia práctica en el tema y pude más adelante comprobar que este método es el 100% eficiente.
En 1979, siendo profesora de la Universidad de Fung Gaap en Tai Chungkin, una tarde, un profesor de otra aula, entró corriendo a mi sitio y me dijo 'señora Liu, venga rápidamente, nuestro supervisor está teniendo un derrame! Corrí inmediatamente hasta donde se encontraba el Señor Chen Fu, quien estaba pálido, su hablar eran sólo susurros, la boca la tenía torcida - síntomas de un derrame.
Pedí inmediatamente a uno de los estudiantes comprar en una farmacia una jeringuilla y empecé a pinchar al Señor Chen en todos los dedos. Cuando todos los dedos estaban sangrando (cada uno de los dedos con una gota de sangre del tamaño de un guisante), el Señor Chen comenzó a recuperar su color.
Pero la boca continuaba torcida. Entonces, tiré de los lóbulos de los oídos de él por completo para que aflorara la sangre.
Cuando sus oídos habían comenzado a ponerse rojos, pinché el lóbulo del oído derecho por 2 veces para que empezara a salir sangre, dos gotas y, más adelante el lóbulo el oído izquierdo. Entre los 3 y 5 minutos la forma de la boca se volvió normal y su manera de hablar llegó a estar clara. Lo dejamos descansar un poco y luego lo llevamos para el hospital.
Estuvo en reposo por una noche y al día siguiente le habían dado de alta y pudo regresar a su aula.
Todo funcionó normalmente. No apareció ninguna enfermedad derivada de los primeros auxilios que le fueron aplicados.
Las víctimas de derrame sufren normalmente daños irremediables en los vasos capilares del cerebro durante el traslado para el hospital. Como resultado, estas víctimas nunca se recuperan.
El derrame cerebral es la segunda causa de muerte en el mundo. Los que tengan suerte pueden sobrevivir, solamente que ellos pueden quedar paralíticos o con alguna lesión para toda la vida. Cosa horrible de suceder en la vida de alguien.
Envían este e-mail después de leerlo. Usted puede salvar la vida de alguien que tenga un derrame cerebral.
Valen la pena 2 minutos de lectura
Una aguja puede salvar la vida de un paciente con principios de derrame...
Dicho por un profesor chino.
Guarda una jeringuilla o una aguja de coser para hacer esto - es un método no convencional para recuperar a alguien de un derrame cerebral.
Cuando vea que alguien es víctima de un derrame, manténgase calmado.
Independientemente de donde esté la víctima, no la mueva del lugar.
Cuando sucede el derrame, las venas capilares en el cerebro van gradualmente rompiéndose.
Si mueven a la persona las venas capilares se van a romper.
Si tiene en su casa una jeringuilla mejor. Si no tiene, puede utilizar una aguja de costura o un alfiler.
1. Caliente la punta de la aguja para esterilizarla y más adelante de un pinchazo en todos los dedos de las manos del paciente.
2. No hay puntos específicos en los dedos para acupuntura, sino que puede pinchar a 1 milímetro cerca de la uña.
3. Pinché hasta que la sangre comience a salir.
4. Si la sangre no comienza a salir, entonces presione con sus dedos.
5. Cuando todos los dedos comiencen a sangrar, espere algunos minutos y empiece a friccionar los lóbulos de las orejas del paciente hasta que se pongan rojos.
6. Pinche cada uno de los lóbulos de las orejas hasta que empiece a salir una gota de sangre de cada lóbulo.
Después de algunos minutos la persona comenzará a recuperar las facultades.
Espere hasta que recupere el estado normal y sólo entonces llévele para el hospital. Si es conducido apresuradamente para el hospital, el viaje turbulento va a hacer que los vasos capilares del cerebro se rompan.
'Aprendí a sacar gotas de sangre para salvar vidas a través de un doctor de medicina tradicional de la China. Se llama Ho Bu Ting. Tenía experiencia práctica en el tema y pude más adelante comprobar que este método es el 100% eficiente.
En 1979, siendo profesora de la Universidad de Fung Gaap en Tai Chungkin, una tarde, un profesor de otra aula, entró corriendo a mi sitio y me dijo 'señora Liu, venga rápidamente, nuestro supervisor está teniendo un derrame! Corrí inmediatamente hasta donde se encontraba el Señor Chen Fu, quien estaba pálido, su hablar eran sólo susurros, la boca la tenía torcida - síntomas de un derrame.
Pedí inmediatamente a uno de los estudiantes comprar en una farmacia una jeringuilla y empecé a pinchar al Señor Chen en todos los dedos. Cuando todos los dedos estaban sangrando (cada uno de los dedos con una gota de sangre del tamaño de un guisante), el Señor Chen comenzó a recuperar su color.
Pero la boca continuaba torcida. Entonces, tiré de los lóbulos de los oídos de él por completo para que aflorara la sangre.
Cuando sus oídos habían comenzado a ponerse rojos, pinché el lóbulo del oído derecho por 2 veces para que empezara a salir sangre, dos gotas y, más adelante el lóbulo el oído izquierdo. Entre los 3 y 5 minutos la forma de la boca se volvió normal y su manera de hablar llegó a estar clara. Lo dejamos descansar un poco y luego lo llevamos para el hospital.
Estuvo en reposo por una noche y al día siguiente le habían dado de alta y pudo regresar a su aula.
Todo funcionó normalmente. No apareció ninguna enfermedad derivada de los primeros auxilios que le fueron aplicados.
Las víctimas de derrame sufren normalmente daños irremediables en los vasos capilares del cerebro durante el traslado para el hospital. Como resultado, estas víctimas nunca se recuperan.
El derrame cerebral es la segunda causa de muerte en el mundo. Los que tengan suerte pueden sobrevivir, solamente que ellos pueden quedar paralíticos o con alguna lesión para toda la vida. Cosa horrible de suceder en la vida de alguien.
Envían este e-mail después de leerlo. Usted puede salvar la vida de alguien que tenga un derrame cerebral.
Wednesday, December 3, 2008
CÓMO EVITAR UN VIENTRE INFLAMADO
Regina Reyna
Al despertar por la mañana el estómago tiene un tamaño normal, al desayunar aumenta ligeramente y después de comer se inflama tanto que parece un balón de futbol; con ello viene una incomodidad que imposibilita realizar muchas actividades. El problema de vientre inflamado es muy común en las mujeres de las grandes ciudades.
Inflamación y tensión (dureza) abdominal, en ocasiones acompañadas de eructos y dolor, suelen aparecen tras las comidas, y se deben a particular sensibilidad en el colon (zona final del intestino grueso que se conecta con el recto), que reacciona en forma anormal frente a la fermentación natural de los alimentos que se produce durante la digestión.
El problema se conoce como colon irritable o colitis, y puede tener su origen en la ingestión de algunas verduras crudas, como col, coliflor, legumbres (frijoles o lentejas), leche o derivados y bebidas gaseosas, entre otros. Asimismo, debemos tomar en cuenta que muchos de los alimentos que consumimos son pobres en fibra, lo que disminuye la velocidad del tránsito intestinal y hace que el bolo alimenticio se estanque más tiempo en el colon, donde se produce la fermentación de los alimentos.
Por otra parte, hay que decir que el colon está cubierto en su interior por una mucosa que lo protege, la cual puede inflamarse si frecuentemente se viven situaciones de estrés y nerviosismo, debido a que dichos trastornos emocionales producen contracciones en los músculos del intestino grueso, aumentando con ello su sensibilidad ante la presencia de gas y movimientos del sistema digestivo; otros factores que favorecen este problema es el consumo de condimentos, grasas e irritantes (alcohol, picantes y tabaco, principalmente), además de beber poca agua.
Un factor más que aumenta los problemas de hinchazón abdominal es el sedentarismo, es decir, el escaso o nulo ejercicio físico -muy común en la vida moderna-, pues con ello la musculatura abdominal tiene menos fortaleza y el aparato digestivo sufre mala oxigenación.
De manera natural, en cada deglución permitimos el paso de aire que llega al estómago, fenómeno conocido como aerofagia; sin embargo, cuando se come en exceso y apresuradamente, sobre todo alimentos ricos en hidratos de carbono de difícil digestión o muy condimentados, el ingreso de aire puede llegar a ser exagerado y provocar distensión abdominal, eructos frecuentes, gases, así como dolores estomacales y sensación leve de ahogo o de tener un cuerpo extraño en la garganta.
El riesgo de sufrir aerofagia es mayor si se ingieren alimentos espumosos, como suflés, merengues y bebidas carbonatadas y con burbujas (refresco, cerveza y champagne, entre otras), al tomar muchos líquidos en las comidas e, incluso, al padecer estados de nerviosismo y ansiedad.
Solución: cambiar ciertos hábitosPara conseguir que nuestro colon se mantenga sano y que la digestión no enfrente problemas es recomendable llevar una alimentación equilibrada y rica en fibra (a base de cereales y sus derivados, como productos integrales, entre ellos pastas y harinas) que facilite la digestión, además de hacer varias veces a la semana ejercicios para tonificar la zona abdominal.
Sin embargo, es importante seguir ciertas medidas, como las siguientes:
Evite los alimentos que favorecen la hinchazón, como los antes mencionados.
Procure comer tranquilo y sentado, y no de pie y a toda prisa.
Mastique bien, despacio, y triturando los alimentos, proceso que resulta fundamental para una buena digestión.
Limite el consumo de platillos condimentados y exageradamente grasosos; las comidas demasiado fuertes retrasan la digestión y favorecen la fermentación de los alimentos.
Coma fibra (al menos 30 gramos diarios), por ejemplo, en cereales, productos a base de harinas integrales, verduras y vegetales crudos (espinaca, lechuga, calabaza, zanahoria, col y brócoli, por ejemplo) y fruta (manzana, piña, naranja, fresa, guayaba, mango, higo y ciruela).
No abuse de la cantidad de comida y elija ingerir alimentos de gran calidad de manera moderada. Comer demasiado inevitablemente genera sensación de distensión abdominal que obliga a aflojarse el cinturón.
No abuse de condimentos, especias o picantes. Utilice los necesarios y recuerde que algunas hierbas aromáticas, como la albahaca, tienen efectos benéficos sobre la digestión.
Evite beber líquidos durante la comida, pues ello colabora a que se forme una especie de pozo en el estómago en el que se diluyen los jugos gástricos, que tendrán así menos poder para atacar a los alimentos; deberá tomarlos después de comer y durante todo el día para activar el tránsito intestinal.
No acompañe la comida con bebidas gaseosas, como refrescos, ya que acaban mezclándose en el estómago con los alimentos sólidos, dificultando su digestión.
Modere el consumo de bebidas alcohólicas mientras come, sobre todo si las combina con carbonatadas, ya que esto provoca distensión en el estómago y que los efectos tóxicos del alcohol se incrementen, además de generar sensación de plenitud.
No exceda el consumo de dulces, pues retrasan el vaciamiento gástrico.
Evite masticar chicle por lapsos prolongados pues, al igual que las bebidas gaseosas, favorece la aerofagia.
Si unas horas después de la comida persisten las molestias, una infusión de manzanilla, menta o anís resulta benéfica.
Procure seguir siempre estos consejos y su aparato digestivo, y su ropa, se lo agradecerán.
Al despertar por la mañana el estómago tiene un tamaño normal, al desayunar aumenta ligeramente y después de comer se inflama tanto que parece un balón de futbol; con ello viene una incomodidad que imposibilita realizar muchas actividades. El problema de vientre inflamado es muy común en las mujeres de las grandes ciudades.
Inflamación y tensión (dureza) abdominal, en ocasiones acompañadas de eructos y dolor, suelen aparecen tras las comidas, y se deben a particular sensibilidad en el colon (zona final del intestino grueso que se conecta con el recto), que reacciona en forma anormal frente a la fermentación natural de los alimentos que se produce durante la digestión.
El problema se conoce como colon irritable o colitis, y puede tener su origen en la ingestión de algunas verduras crudas, como col, coliflor, legumbres (frijoles o lentejas), leche o derivados y bebidas gaseosas, entre otros. Asimismo, debemos tomar en cuenta que muchos de los alimentos que consumimos son pobres en fibra, lo que disminuye la velocidad del tránsito intestinal y hace que el bolo alimenticio se estanque más tiempo en el colon, donde se produce la fermentación de los alimentos.
Por otra parte, hay que decir que el colon está cubierto en su interior por una mucosa que lo protege, la cual puede inflamarse si frecuentemente se viven situaciones de estrés y nerviosismo, debido a que dichos trastornos emocionales producen contracciones en los músculos del intestino grueso, aumentando con ello su sensibilidad ante la presencia de gas y movimientos del sistema digestivo; otros factores que favorecen este problema es el consumo de condimentos, grasas e irritantes (alcohol, picantes y tabaco, principalmente), además de beber poca agua.
Un factor más que aumenta los problemas de hinchazón abdominal es el sedentarismo, es decir, el escaso o nulo ejercicio físico -muy común en la vida moderna-, pues con ello la musculatura abdominal tiene menos fortaleza y el aparato digestivo sufre mala oxigenación.
De manera natural, en cada deglución permitimos el paso de aire que llega al estómago, fenómeno conocido como aerofagia; sin embargo, cuando se come en exceso y apresuradamente, sobre todo alimentos ricos en hidratos de carbono de difícil digestión o muy condimentados, el ingreso de aire puede llegar a ser exagerado y provocar distensión abdominal, eructos frecuentes, gases, así como dolores estomacales y sensación leve de ahogo o de tener un cuerpo extraño en la garganta.
El riesgo de sufrir aerofagia es mayor si se ingieren alimentos espumosos, como suflés, merengues y bebidas carbonatadas y con burbujas (refresco, cerveza y champagne, entre otras), al tomar muchos líquidos en las comidas e, incluso, al padecer estados de nerviosismo y ansiedad.
Solución: cambiar ciertos hábitosPara conseguir que nuestro colon se mantenga sano y que la digestión no enfrente problemas es recomendable llevar una alimentación equilibrada y rica en fibra (a base de cereales y sus derivados, como productos integrales, entre ellos pastas y harinas) que facilite la digestión, además de hacer varias veces a la semana ejercicios para tonificar la zona abdominal.
Sin embargo, es importante seguir ciertas medidas, como las siguientes:
Evite los alimentos que favorecen la hinchazón, como los antes mencionados.
Procure comer tranquilo y sentado, y no de pie y a toda prisa.
Mastique bien, despacio, y triturando los alimentos, proceso que resulta fundamental para una buena digestión.
Limite el consumo de platillos condimentados y exageradamente grasosos; las comidas demasiado fuertes retrasan la digestión y favorecen la fermentación de los alimentos.
Coma fibra (al menos 30 gramos diarios), por ejemplo, en cereales, productos a base de harinas integrales, verduras y vegetales crudos (espinaca, lechuga, calabaza, zanahoria, col y brócoli, por ejemplo) y fruta (manzana, piña, naranja, fresa, guayaba, mango, higo y ciruela).
No abuse de la cantidad de comida y elija ingerir alimentos de gran calidad de manera moderada. Comer demasiado inevitablemente genera sensación de distensión abdominal que obliga a aflojarse el cinturón.
No abuse de condimentos, especias o picantes. Utilice los necesarios y recuerde que algunas hierbas aromáticas, como la albahaca, tienen efectos benéficos sobre la digestión.
Evite beber líquidos durante la comida, pues ello colabora a que se forme una especie de pozo en el estómago en el que se diluyen los jugos gástricos, que tendrán así menos poder para atacar a los alimentos; deberá tomarlos después de comer y durante todo el día para activar el tránsito intestinal.
No acompañe la comida con bebidas gaseosas, como refrescos, ya que acaban mezclándose en el estómago con los alimentos sólidos, dificultando su digestión.
Modere el consumo de bebidas alcohólicas mientras come, sobre todo si las combina con carbonatadas, ya que esto provoca distensión en el estómago y que los efectos tóxicos del alcohol se incrementen, además de generar sensación de plenitud.
No exceda el consumo de dulces, pues retrasan el vaciamiento gástrico.
Evite masticar chicle por lapsos prolongados pues, al igual que las bebidas gaseosas, favorece la aerofagia.
Si unas horas después de la comida persisten las molestias, una infusión de manzanilla, menta o anís resulta benéfica.
Procure seguir siempre estos consejos y su aparato digestivo, y su ropa, se lo agradecerán.
Wednesday, October 29, 2008
Los Siete Principios para estimular su cerebro
de André Vermeulen
1.. Estimúlese físicamente.
Muévase. Baile, haga ejercicio aeróbico, nade, juegue tenis, fútbol. Haga ejercicios de lateralidad, por ejemplo, con la mano izquierda
toque su oreja derecha y con la mano derecha toque su nariz. Ahora al revés y repítalo varias veces hasta dominarlo.
2.. Tome ocho vasos de agua.
De acuerdo con los expertos, esto no es opcional, es obligatorio si queremos que nuestro cerebro funcione de una manera óptima. Y si estamos estresados, debemos aumentar a 16 vasos de agua al día.
El 90 por ciento del volumen de nuestro cerebro está compuesto por agua y es el principal vehículo de las transmisiones electroquímicas.
3.. Oxigénese.
Haga ejercicio, salga al campo. Antes de una junta importante o de un trabajo que necesite concentración respire hondo.
Respire en 4 tiempos, sostenga el aire en 16 y exhale en 8.
El doctor Otto Warburg, Premio Nobel de Fisiología, hizo un experimento en el cual logró convertir células sanas en malignas, a través del sencillo procedimiento de reducirles el oxígeno.
Rodéese de plantas. ¿Sabía que una sola planta puede remover partículas contaminantes del aire en un espacio de 9 metros cuadrados?
Las plantas aumentan la ionización negativa del aire y lo cargan de oxígeno, aumentando nuestra productividad en un 10%. Algunas plantas como las dársenas han probado ser de las mejores para esto.
4.. Consuma alimentos para el cerebro.
Al cerebro le conviene que comamos cinco porciones de fruta y verduras al día, semillas, nueces, ajo, granos completos, champiñones, aceites prensados en frío y proteínas.
El pescado literalmente genera la construcción de nuevas neurocélulas.
5.. Piense positivamente.
Los pensamientos negativos generan químicos que bloquean la conexión entre los neurotransmisores.
Como decía Henry Ford:
"Si piensas que puedes o que no puedes, siempre estarás en lo correcto".
6.. Escuche música barroca.
La música es la puerta hacia terrenos interiores; toca lugares fuera de nuestro alcance.
Ayuda a la creatividad, a la expresión personal. Facilita el aprendizaje.
Un granjero comprobó que al ponerle música barroca a sus vacas, en ellas había un aumento en la producción de leche y en sus glóbulos blancos.
7.. Rete a su cerebro.
Si no lo usamos, lo perdemos. Juegue ajedrez, resuelva crucigramas, aprenda a tocar un instrumento, haga matemáticas, viaje a lugares nuevos, vaya a exposiciones de arte, lea, estudie algo.
Escriba y dibuje con su mano no dominante. Abra su mente a nuevas experiencias y formas de pensar.
Todo esto genera que el cerebro funcione mejor.
Podemos concluir que en este llamado "Milenio de la Mente", la única manera de ser competitivos y mantener un balance en nuestras vidas es no trabajar más, sino trabajar mejor….!
1.. Estimúlese físicamente.
Muévase. Baile, haga ejercicio aeróbico, nade, juegue tenis, fútbol. Haga ejercicios de lateralidad, por ejemplo, con la mano izquierda
toque su oreja derecha y con la mano derecha toque su nariz. Ahora al revés y repítalo varias veces hasta dominarlo.
2.. Tome ocho vasos de agua.
De acuerdo con los expertos, esto no es opcional, es obligatorio si queremos que nuestro cerebro funcione de una manera óptima. Y si estamos estresados, debemos aumentar a 16 vasos de agua al día.
El 90 por ciento del volumen de nuestro cerebro está compuesto por agua y es el principal vehículo de las transmisiones electroquímicas.
3.. Oxigénese.
Haga ejercicio, salga al campo. Antes de una junta importante o de un trabajo que necesite concentración respire hondo.
Respire en 4 tiempos, sostenga el aire en 16 y exhale en 8.
El doctor Otto Warburg, Premio Nobel de Fisiología, hizo un experimento en el cual logró convertir células sanas en malignas, a través del sencillo procedimiento de reducirles el oxígeno.
Rodéese de plantas. ¿Sabía que una sola planta puede remover partículas contaminantes del aire en un espacio de 9 metros cuadrados?
Las plantas aumentan la ionización negativa del aire y lo cargan de oxígeno, aumentando nuestra productividad en un 10%. Algunas plantas como las dársenas han probado ser de las mejores para esto.
4.. Consuma alimentos para el cerebro.
Al cerebro le conviene que comamos cinco porciones de fruta y verduras al día, semillas, nueces, ajo, granos completos, champiñones, aceites prensados en frío y proteínas.
El pescado literalmente genera la construcción de nuevas neurocélulas.
5.. Piense positivamente.
Los pensamientos negativos generan químicos que bloquean la conexión entre los neurotransmisores.
Como decía Henry Ford:
"Si piensas que puedes o que no puedes, siempre estarás en lo correcto".
6.. Escuche música barroca.
La música es la puerta hacia terrenos interiores; toca lugares fuera de nuestro alcance.
Ayuda a la creatividad, a la expresión personal. Facilita el aprendizaje.
Un granjero comprobó que al ponerle música barroca a sus vacas, en ellas había un aumento en la producción de leche y en sus glóbulos blancos.
7.. Rete a su cerebro.
Si no lo usamos, lo perdemos. Juegue ajedrez, resuelva crucigramas, aprenda a tocar un instrumento, haga matemáticas, viaje a lugares nuevos, vaya a exposiciones de arte, lea, estudie algo.
Escriba y dibuje con su mano no dominante. Abra su mente a nuevas experiencias y formas de pensar.
Todo esto genera que el cerebro funcione mejor.
Podemos concluir que en este llamado "Milenio de la Mente", la única manera de ser competitivos y mantener un balance en nuestras vidas es no trabajar más, sino trabajar mejor….!
Friday, October 24, 2008
Comer despacio
eltiempo.com / opinión / columnistas
Manuel Guzman Hennessey
Quiere el gordo Fernández someterse a un "bypass gástrico". Podría comer más despacio y obtener lo que desea. Quizás de una manera menos drástica, más lentamente, pero también más felizmente.
Lo dijo Borges en su poema Instantes: demorarse más. Y lo dicen los investigadores de la Universidad de Osaka, que publicaron, por estos días, en British Medical Journal, una investigación basada en el análisis de los hábitos alimentarios de 3.000 personas. "Si uno come rápidamente está llenando el estómago antes de que la información gástrica tenga una oportunidad de generarse", dijo el profesor Ian McDonald, de la Universidad de Nottingham.
Otro estudio, de la Universidad de Rhode Island, publicado en Journal of the American Dietetic Association, llega a la misma conclusión: si se baja la velocidad de la ingestión, se puede bajar de peso.Las doctoras Elizabeth Denney-Wilson y Karen Campbell van más allá. El editorial que presenta los resultados del estudio dice que el mecanismo que nos hace gordos hoy, podría haber sido, hasta hace relativamente poco, una ventaja evolutiva, que nos ayudaba a consumir más alimento cuando este era escaso. Algunos comen siempre de prisa (o depredan, como un amigo mío); quizás creen que alguien les puede arrebatar el alimento.
La información sobre este peligro probablemente está en la genética de individuos mamíferos, que necesitaron sobrevivir cuando escaseaban los alimentos. Y quizás debido a ello, una de las nuevas áreas desde la cual hoy se estudia la obesidad se aparta de lo puramente fisiológico y aborda el problema desde los comportamientos del acto de comer. Es lo que hace el laboratorio Kissileff, de la Universidad de Liverpool. Uno de sus investigadores, el doctor Jason Halford, encontró que el medicamento contra la obesidad llamado sibutramine actúa desacelerando el ritmo al que los gorditos comen.
Ahora bien, comer despacio reporta más placer que comer rápido; lo promueve la tendencia comida lenta (slow food) y lo disfrutan muchos otros (y otras) a quienes no puedo mencionar aquí, y no porque coman muy rápido, sino porque hacen parte de los felices cumplidores de la sentencia de Alejandro Casona: todo hombre bien comido será siempre un hombre bueno, y todo hombre bien bebido, será siempre un hombre sabio. Ojalá ninguno insista en cirugías, pues otro estudio, de la Universidad de Wake Forest (Estados Unidos), identificó 32 casos de encefalopatía de Wernicke entre quienes se sometieron a cirugía para reducción de peso.
guzmanhennessey@yahoo.com.ar
Manuel Guzman Hennessey es Director del Centro de Aplicaciones de la Teoría del Caos
Manuel Guzman Hennessey
Quiere el gordo Fernández someterse a un "bypass gástrico". Podría comer más despacio y obtener lo que desea. Quizás de una manera menos drástica, más lentamente, pero también más felizmente.
Lo dijo Borges en su poema Instantes: demorarse más. Y lo dicen los investigadores de la Universidad de Osaka, que publicaron, por estos días, en British Medical Journal, una investigación basada en el análisis de los hábitos alimentarios de 3.000 personas. "Si uno come rápidamente está llenando el estómago antes de que la información gástrica tenga una oportunidad de generarse", dijo el profesor Ian McDonald, de la Universidad de Nottingham.
Otro estudio, de la Universidad de Rhode Island, publicado en Journal of the American Dietetic Association, llega a la misma conclusión: si se baja la velocidad de la ingestión, se puede bajar de peso.Las doctoras Elizabeth Denney-Wilson y Karen Campbell van más allá. El editorial que presenta los resultados del estudio dice que el mecanismo que nos hace gordos hoy, podría haber sido, hasta hace relativamente poco, una ventaja evolutiva, que nos ayudaba a consumir más alimento cuando este era escaso. Algunos comen siempre de prisa (o depredan, como un amigo mío); quizás creen que alguien les puede arrebatar el alimento.
La información sobre este peligro probablemente está en la genética de individuos mamíferos, que necesitaron sobrevivir cuando escaseaban los alimentos. Y quizás debido a ello, una de las nuevas áreas desde la cual hoy se estudia la obesidad se aparta de lo puramente fisiológico y aborda el problema desde los comportamientos del acto de comer. Es lo que hace el laboratorio Kissileff, de la Universidad de Liverpool. Uno de sus investigadores, el doctor Jason Halford, encontró que el medicamento contra la obesidad llamado sibutramine actúa desacelerando el ritmo al que los gorditos comen.
Ahora bien, comer despacio reporta más placer que comer rápido; lo promueve la tendencia comida lenta (slow food) y lo disfrutan muchos otros (y otras) a quienes no puedo mencionar aquí, y no porque coman muy rápido, sino porque hacen parte de los felices cumplidores de la sentencia de Alejandro Casona: todo hombre bien comido será siempre un hombre bueno, y todo hombre bien bebido, será siempre un hombre sabio. Ojalá ninguno insista en cirugías, pues otro estudio, de la Universidad de Wake Forest (Estados Unidos), identificó 32 casos de encefalopatía de Wernicke entre quienes se sometieron a cirugía para reducción de peso.
guzmanhennessey@yahoo.com.ar
Manuel Guzman Hennessey es Director del Centro de Aplicaciones de la Teoría del Caos
Thursday, October 23, 2008
Curándonos desde el Interior
por Louise Hay
Con el fin de eliminar para siempre un trastorno, hemos de trabajar primero en disolver la causa mental. He aprendido que para cada trastorno en nuestra vida hay una «necesidad»; de otra manera no lo tendríamos.
El síntoma es sólo un efecto externo. Debemos entrar en nuestro interior para disolver la causa mental. A esto se debe que la Voluntad y la Disciplina no funcionen, porque se limitan a luchar contra el efecto externo. Es como cortar la mala hierba en lugar de arrancarla de raíz.
Así pues, antes de comenzar las afirmaciones de nuevas pautas de pensamiento, es necesario trabajar en la buena disposición a dejar marchar la necesidad de cigarrillos, exceso de peso o de lo que sea. Cuando la necesidad haya desaparecido, el efecto externo también desaparecerá. Ninguna planta puede vivir cuando se la arranca de raíz. Las pautas mentales causantes de la mayoría de los malestares del cuerpo son la crítica, la rabia, el resentimiento y la culpa. Si uno se entrega a la crítica durante un tiempo suficiente, suele conducir a enfermedades como la artritis. La rabia se transforma en cosas que hacen hervir, queman e infectan el cuerpo.
El resentimiento que se alberga durante mucho tiempo se encona y corroe el yo conduciendo finalmente a la formación de tumores y cáncer. La culpa siempre busca castigo y conduce al dolor.
Es mucho más fácil dejar marchar estas pautas de pensamiento negativas cuando estamos sanos que tratar de erradicarlas bajo la influencia del pánico y ante la amenaza del bisturí.Hace unos años me diagnosticaron un cáncer de vagina. No era en absoluto extraño que tuviera cáncer en la región vaginal habiendo sido violada a los cinco años de edad, y habiendo sido una niña maltratada.
Cuando se manifestó la enfermedad ya llevaba varios años como profesora de sanación, por lo cual fui muy consciente de que en ese momento se me daba la oportunidad de practicar y demostrar en mí misma lo que enseñaba a otros.
Como cualquier persona a la que se le dice que tiene cáncer, me invadió el terror. Y sin embargo, yo sabía que la curación mental era efectiva. Consciente de que el cáncer proviene de una actitud de resentimiento muy hondo que se mantiene durante mucho tiempo hasta que literalmente corroe el cuerpo, sabía que tenía que hacer muchísimo trabajo mental.
Comprendí que si me operaban para quitarme el cáncer y no quitaba la pauta mental que lo había creado, los médicos irían cortando trozos de mí hasta que no hubiera más de mí que cortar. Si me hacían la operación y al mismo tiempo yo quitaba esa pauta mental que lo causaba, entonces no reaparecería el cáncer.
Cuando el cáncer o cualquier otra enfermedad reaparecen no creo que se deba a que el médico «no quitó todo», sino más bien a que el paciente no ha hecho ningún cambio mental y por consiguiente vuelve a crear la misma enfermedad. También sabía que si conseguía eliminar la pauta mental que había creado el trastorno llamado cáncer, no tendrían necesidad del médico.
Me puse a trabajar con mi maestro para eliminar ese viejo resentimiento. Hasta ese momento yo no tenía el menor conocimiento de que albergaba ese profundo rencor. Muchas veces estamos ciegos a nuestras propias pautas. Era necesario que trabajara mucho en el perdón así como desintoxicar completamente mi cuerpo y en seis meses conseguí que los médicos estuvieran de acuerdo con lo que yo ya sabía: que ya no tenía ninguna forma de cáncer.Sé que por muy horrible que parezca la situación, si se está dispuesto a realizar el trabajo de liberar y perdonar, se puede curar prácticamente cualquier cosa.
La palabra «incurable» que tanto atemoriza a muchas personas, en realidad sólo significa que ese trastorno en particular no se puede curar por métodos «externos» y que para efectuar la curación debemos «entrar adentro». El trastorno se originó de la nada y volverá a la nada.
Con el fin de eliminar para siempre un trastorno, hemos de trabajar primero en disolver la causa mental. He aprendido que para cada trastorno en nuestra vida hay una «necesidad»; de otra manera no lo tendríamos.
El síntoma es sólo un efecto externo. Debemos entrar en nuestro interior para disolver la causa mental. A esto se debe que la Voluntad y la Disciplina no funcionen, porque se limitan a luchar contra el efecto externo. Es como cortar la mala hierba en lugar de arrancarla de raíz.
Así pues, antes de comenzar las afirmaciones de nuevas pautas de pensamiento, es necesario trabajar en la buena disposición a dejar marchar la necesidad de cigarrillos, exceso de peso o de lo que sea. Cuando la necesidad haya desaparecido, el efecto externo también desaparecerá. Ninguna planta puede vivir cuando se la arranca de raíz. Las pautas mentales causantes de la mayoría de los malestares del cuerpo son la crítica, la rabia, el resentimiento y la culpa. Si uno se entrega a la crítica durante un tiempo suficiente, suele conducir a enfermedades como la artritis. La rabia se transforma en cosas que hacen hervir, queman e infectan el cuerpo.
El resentimiento que se alberga durante mucho tiempo se encona y corroe el yo conduciendo finalmente a la formación de tumores y cáncer. La culpa siempre busca castigo y conduce al dolor.
Es mucho más fácil dejar marchar estas pautas de pensamiento negativas cuando estamos sanos que tratar de erradicarlas bajo la influencia del pánico y ante la amenaza del bisturí.Hace unos años me diagnosticaron un cáncer de vagina. No era en absoluto extraño que tuviera cáncer en la región vaginal habiendo sido violada a los cinco años de edad, y habiendo sido una niña maltratada.
Cuando se manifestó la enfermedad ya llevaba varios años como profesora de sanación, por lo cual fui muy consciente de que en ese momento se me daba la oportunidad de practicar y demostrar en mí misma lo que enseñaba a otros.
Como cualquier persona a la que se le dice que tiene cáncer, me invadió el terror. Y sin embargo, yo sabía que la curación mental era efectiva. Consciente de que el cáncer proviene de una actitud de resentimiento muy hondo que se mantiene durante mucho tiempo hasta que literalmente corroe el cuerpo, sabía que tenía que hacer muchísimo trabajo mental.
Comprendí que si me operaban para quitarme el cáncer y no quitaba la pauta mental que lo había creado, los médicos irían cortando trozos de mí hasta que no hubiera más de mí que cortar. Si me hacían la operación y al mismo tiempo yo quitaba esa pauta mental que lo causaba, entonces no reaparecería el cáncer.
Cuando el cáncer o cualquier otra enfermedad reaparecen no creo que se deba a que el médico «no quitó todo», sino más bien a que el paciente no ha hecho ningún cambio mental y por consiguiente vuelve a crear la misma enfermedad. También sabía que si conseguía eliminar la pauta mental que había creado el trastorno llamado cáncer, no tendrían necesidad del médico.
Me puse a trabajar con mi maestro para eliminar ese viejo resentimiento. Hasta ese momento yo no tenía el menor conocimiento de que albergaba ese profundo rencor. Muchas veces estamos ciegos a nuestras propias pautas. Era necesario que trabajara mucho en el perdón así como desintoxicar completamente mi cuerpo y en seis meses conseguí que los médicos estuvieran de acuerdo con lo que yo ya sabía: que ya no tenía ninguna forma de cáncer.Sé que por muy horrible que parezca la situación, si se está dispuesto a realizar el trabajo de liberar y perdonar, se puede curar prácticamente cualquier cosa.
La palabra «incurable» que tanto atemoriza a muchas personas, en realidad sólo significa que ese trastorno en particular no se puede curar por métodos «externos» y que para efectuar la curación debemos «entrar adentro». El trastorno se originó de la nada y volverá a la nada.
Friday, October 17, 2008
Tratamiento de Urgencia de una Quemadura
LOS BOMBEROS nos enseñaron que cuando se produce una quemadura, sea esta de la extensión que fuera, el primer auxilio es colocar la parte afectada debajo de agua fría corriente hasta que el calor disminuya y pare de quemar las capas de piel y después, pasar clara de huevo, levemente batida (sólo para que sea más fácil de aplicar).
Una persona se quemo a mano con agua hirviendo. Colocó entonces la mano debajo de la llave de agua fría, bastante tiempo para evitar el calor inicial, aunque el dolor era tremendo. Luego, rompió 2 huevos y separó las claras batiéndolas un poco, y puso en la mano esa cosa floja, que era la clara.
Su mano estaba tan quemada que, en cuanto ella colocaba la clara encima de la piel esta se secaba y quedaba una película que después se enteró, era colágeno natural. Estuvo por lo menos una hora colocando capa tras capa de claras en la mano.
Por la tarde, no sintió más dolor y al día siguiente apenas había una marca rojiza-morada donde se había quemado. Después de 10 días estaba sin ninguna cicatriz de lo acontecido, no tenía nada!!!
Ni el color de la piel cambió; esa parte quemada, se recuperó totalmente por el colágeno existente en la clara de los huevos que en realidad, es una placenta y está llena de vitaminas.
Una persona se quemo a mano con agua hirviendo. Colocó entonces la mano debajo de la llave de agua fría, bastante tiempo para evitar el calor inicial, aunque el dolor era tremendo. Luego, rompió 2 huevos y separó las claras batiéndolas un poco, y puso en la mano esa cosa floja, que era la clara.
Su mano estaba tan quemada que, en cuanto ella colocaba la clara encima de la piel esta se secaba y quedaba una película que después se enteró, era colágeno natural. Estuvo por lo menos una hora colocando capa tras capa de claras en la mano.
Por la tarde, no sintió más dolor y al día siguiente apenas había una marca rojiza-morada donde se había quemado. Después de 10 días estaba sin ninguna cicatriz de lo acontecido, no tenía nada!!!
Ni el color de la piel cambió; esa parte quemada, se recuperó totalmente por el colágeno existente en la clara de los huevos que en realidad, es una placenta y está llena de vitaminas.
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